La madre del borrego: Relación estructura-acontecimiento

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La madre del borrego: Relación estructura-acontecimiento

Mensaje por M.Kaminecky el Jue Nov 29, 2018 10:54 am

LA MADRE DEL BORREGO: ESTRUCTURA E HISTORIA:
De la confrontación a la coexistencia

Entre las grandes tensiones que recorren la historia de la teoría Antropológica, la de estructura - historia, que se correlaciona con la de estabilidad y cambio, nunca dejó de ser fuente de polémicas e intercambios.
Al margen de acentos y contextos históricos nunca se abandonó la reflexión sobre la transitoriedad y transformaciones de los conjuntos sociales por la acción de agentes individuales o colectivos sobre la estructura, entre otros, algunos para apartarse de ella ( L.Strauss), otros para incluirla como proceso en el que se realiza la estructura ideal a través de lo político ( E. Terray) o como condición para el análisis antropológico ( Sahlins)

Esta polémica se despliega en un inestable proceso que comienza con el mismo nacimiento de la antropología como ciencia pero que en los años ´30 y ´40 del siglo XX se acelera hacia un sentido, el de la estructura, para finalmente reconocer hoy que la historia es inseparable del estudio de lo estructurado -estructurante donde incluso son los sujetos los que en última instancia definirán el carácter de los hechos sociales.
Así las cosas se comprende el interés contemporáneo por los dispositivos simbólicos que se producen en la vida social y que a su vez son producidos por ella. La percepción científica contemporánea parece encontrar una oportuna legitimación en esta coyuntura de crítica a los mandatos universales favorable también a la seductora y terapéutica relectura de la realidad social en clave de subjetividades y de microhistorias.

¿ Qué alcance tiene el acontecimiento, las discontinuidades culturales para modificar la estructura?. Por ejemplo, el empleo de la violencia como recurso en las prácticas sociales , ya fuera como composición o recomposición simbólica de un entorno socioeconómico adverso, como reafirmación identitaria de una generación posempleo, posinstituciones, etc., ¿ cuánto de su explicación pasa por ese sustrato básico de la estructura socio económica o política a pesar de la situación histórica y la agencia de los sujetos ?. La pregunta atraviesa la incertidumbre de dos tensiones, estructura-historia y sistema-subjetividades. En este trabajo m e propongo acercarme a la tensión estructura –historia a partir de evaluar el papel reservado a ambos términos en los planteos del funcionalismo británico con sus “correcciones”como fundante en el advenimiento del predominio de la estructura del estructuralismo francés y destacar, brevemente algunos recientes proyectos de combinación o coexistencia.
El punto de partida obedece al generalizado reconocimiento de que en los años ´30 del sigo XX se consolida la crítica al carácter conjetural del planteo evolucionista como condición para la búsqueda antropológica de relaciones entre las partes, y por otro se afirma el antagonismo entre territorios que reivindican metodologías diferentes, las fuentes escritas para uno y la observación directa para otro, es decir la historia y la antropología.

El antagonismo estructura-historia podría decirse, tiene su origen en el cómodo depósito del positivismo en el que las ciencias sociales encuentran una excelente caldera de maldades y malentendidos con el no menos malicioso supuesto de que lo social es irreductible al individuo que no deja alternativa que convencerse que la causalidad histórica sólo es posible encontrarla entre actos individuales y por lo tanto reserva para quienes tienen interés en ella la simple narración de sucesos únicos.
En el siglo XIX el estatus científico de la antropología se afianza y crece, expansión colonial mediante, de la mano del evolucionismo al que después será un lugar común denostar por sus limitaciones y errores aún conociendo las limitaciones de todo modelo inaugural .El interés estaba en ofrecer una visión del desarrollo de toda la humanidad a partir de leyes de evolución, por lo tanto no podía escapar a la profundidad temporal que debía dar a la explicación de la cultura.
Aquí se ponen en marcha la tensión leyes de evolución histórica-leyes de estructura: El funcionalismo británico de principios del siglo XX, con tiempo ya para evaluar la respuesta evolucionista, bien entendió que aquello era insuficiente y que era necesario explicar cómo funcionan la cultura y la sociedad en un momento determinado prescindiendo de la perspectiva histórica. La causalidad funcional desplazará a la histórica y se esforzará por poner de relieve relaciones estables y regulares, o sea leyes, desde una perspectiva sincrónica, entre fenómenos del mismo orden.

Es Radcliffe Brown, que después de la muerte de Malinowski en 1942 fue la figura indiscutida de la antropología social británica, quien se encargó de marcar la diferencia entre dos métodos de conocimiento distintos: El histórico se propone conocer las etapas de desarrollo y delimitar causalidades en los cambios particulares, por lo tanto no está en condiciones de enunciar leyes sino un orden de sucesión de acontecimientos. El inductivo, método ( R. Brown; 1975:28) con el cual se halla vinculada la antropología y está emparentado con las ciencias naturales, se basa en el postulado de que todos los fenómenos están sujetos a leyes naturales y por eso aplicando determinados métodos lógicos, formales puede obtener regularidades generalizables. A partir de estas aspiraciones las alineaciones teóricos metodológicos se darán alrededor del campo de lo permanente lo estable ( la estructura) es decir explicar por qué la sociedad y la cultura no cambian y se mantiene en equilibrio, o bien porque está llena de perturbaciones, de conflictos que se pueden constatar en la historia donde las contradicciones parecen motorizar la mudanza organizativa. Mejor dicho, encontrar razones históricas y estructurales que explicaran la presencia de ciertas características o de ciertos fenómenos sociales y culturales ( perspectivas que admiten contactos con el marxismo)

La noción de estructura, extrapolada de las ciencias naturales a las ciencias sociales fue concebida inicialmente para el estudio de las relaciones sociales, Esto resultó en una concepción organicista de la sociedad. En términos generales Implica la presencia y persistencia de algunos elementos constitutivos de la totalidad o bien el estudio de relaciones constantes en esa totalidad junto a la disposición, el lugar, de esos elementos y relaciones en el sistema de relaciones.

Desde la antropología el carácter sistemático de un elemento cultural fue subrayado por el funcionalista B. Malinowski desde la convicción de que el carácter sistémico se desprende de la propia realidad estudiada y que esta red de relaciones sociales es visible al científico. Desde la diversidad empíricamente constatable en la cultura se propone descubrir la unidad funcional. Ofrece una antropología orientada a indagar los rasgos sistemáticos de las culturas y buscar las formas en que las estructuras y las instituciones de una sociedad se interrelacionan para formar un sistema (...) Si este análisis nos revela que, tomando una cultura individual como un conjunto coherente, logramos establecer el número de determinantes generales a los cuales aquélla debe conformarse, podremos precisar una serie de proposiciones predictivas como guías para la investigación de campo, como modelos y como medidas comunes en el proceso de adaptación y cambio culturas(...)”
( Malinowski;1970)

El funcionalismo intenta estudiar las partes interrelacionadas evitando aislarlas, el imperativo es el holismo, relacionar todo con todo, no separar la estructura y la norma para indagar acerca de su pasado individual. Utiliza la noción holística para explicar las partes que se han seleccionado como objeto de estudio. También el materialismo histórico utiliza la noción holística pero en éste la finalidad es la totalidad con la que se accede al entendimiento de las partes.
Para el funcionalismo al dar prioridad al de las relaciones que existen entre las partes de una sociedad en un momento determinado, y en esto consiste el corte sincrónico que efectúa, no constituye un problema interrogarse acerca de la historia de los procesos de conformación y transformación del sistema social estudiado. Todo elemento es susceptible de ser analizado desde el punto de vista de la institución en la cual está inserto. La historia no lo explicaría a no ser que pudiera comprobar, con datos fehacientes, la determinación que un acontecimiento histórico hubiera tenido.Ubicarse en el campo de la historia sería concebir la cultura como una serie de hechos separados, sin conexión que se presentan por accidente histórico.

Ya se ha visto que con la antropología británica el concepto de estructura ocupará un lugar muy importante en el lenguaje antropológico al punto de que dentro del modelo funcionalista se distinguen dos orientaciones; la funcionalista propiamente dicha representada por B. Malinowski y la estructural funcionalista identificada con Alfred Radcliffe Brown conocido en sus tiempos iniciales como “el anarquista” por su voluntad de transformar la sociedad victoriana de su época.
Con él, el concepto estructura se complejiza: No en la formulación de su definición: la estructura como el modo en que se disponen los elementos ( individuos) que ocupan una posición definida y las relaciones que se establecen entre ellos ( Radcliffe Brown: 1975) pero si en su análisis. Por una parte la expone a interesantes transformaciones que acompaña la tendencia a lo estructural que la explicación antropológica va adoptando: paralelamente al uso descriptivo del concepto se emplea el mismo con un matiz cada vez más abstracto y esto va representar un momento de afirmación del antagonismo con la historia en esta tensión. Se establece la diferencia entre la estructura real
( realidad directamente observada) y la forma estructural ( lo que el investigador de campo describe) Afirma que historia no interviene en ambas, los cambios ocurren en la estructura real, en tanto la forma estructural mantiene una continuidad temporal significativa. El interés de R. Brown está en la forma estructural y por lo tanto, el cambio, el tiempo y el conflicto dejan de ser relevantes.

(...) Los componentes en última instancia de la estructura social son seres humanos individuales considerados como actores en la vida social, es decir, como personas, y la estructura consiste en la distribución de las personas unas en relación con las otras (...) Pero además de la distribución de las personas en grupos y dentro de dichos grupos, encontramos también una distribución en clases y categorías sociales (Radcliffe-Brown:1975)

Simultáneamente, como es de esperar se produce la distinción entre coherencia en los modos de describir una sociedad que sería patrimonio del funcionalismo de Malinowski, de coherencia como propiedad estructural de lo social que sería distintivo del estructural funcionalismo de Radcliffe Brown . Para comprender un rasgo de la vida social había que descubrir su lugar en el sistema social del que formaba parte, sus interconexiones con los demás rasgos sociales. Además para que cualquier forma social persistiera los distintos rasgos debían exhibir cierto tipo de coherencia o consistencia. Para ser más justo no excluía la posibilidad de cambios o desequilibrios pero tendía a verlos negativos.

Al mismo tiempo se avanza en la dirección de abandonar la explicación individualista de Malinowski hacia una explicación más general. Cuando Malinowski se pregunta para qué sirve un elemento de un sistema cultural, por ejemplo la magia en Trobriand, encuentra la respuesta en la satisfacción psicológica del agente, puntualmente en la reducción de la ansiedad ante lo desconocido, es decir, el énfasis está puesto en el individuo. También cuando entiende que los actores no obedecen las reglas solamente sino que con sus actuaciones sacan ventaja de los conflictos entre normas y las manipulan según conveniencia.
Radcliffe Brown, por ejemplo en el caso de sus estudios del parentesco, su explicación consiste en aislar rasgos particulares y mediante la comparación reducir la diversidad en ciertos principios estructurantes universales, trabajo fuertemente emparentado con el emprendido por L.Strauss entre los años ´50 y ´60. Cuando L . Strauss trata de dejar claro sus divergencias con el funcionalismo de Malinowski se encarga de puntualizar que lo que él hace es partir de un supuesto de identidad formal de la especie, que reside en la uniformidad de los instrumentos mentales del hombre( las estructuras) en la vida social para dedicarse a diferenciar los contenidos a los que se aplican estas estructuras universales que funcionan en el plano de lo inconsciente.
. .
En la década del ´30 y ´40 se flexibiliza la percepción de la sociedad. Hasta ahora podía percibirse porosa y hasta tolerante al desreglamiento pero a partir de entonces, después de la Gran Guerra, como de los desarreglos que ha producido el proceso expansionista, se impone la necesidad de pensarla dentro de un marco de cohesión por un lado, de integración de lo nuevo y al mismo tiempo de equilibrio para solventar el optimismo que necesitaba la elaboración del remesón de la conquista violenta y la reformulación en la “indirect rule”. El concepto de estructura tratará de manera parcial de dar cuenta de la aspiración histórica de una totalidad más o menos cohesionada y consistente social y políticamente.
Hay correlación entre este marco y la inestabilidad entre la oposición estructura-historia que se cuela en los planteos de la escuela funcionalista, aunque luego terminará por no apartarse al continente de la línea estructuralista.
Tampoco decae totalmente la tendencia empirista, por ejemplo S. Frederick Nadel que entre los años 1933 y 1935 estudia a los nupe Nigerianos admite en sus trabajos la presencia del conflicto y las contradicciones en las relaciones: reconoce que los mecanismos de regulación en los sistemas sociales no son siempre eficaces y además los actores sociales no siempre están de acuerdo y por lo tanto no los cumplen, lo cual implica reconocer desajustes.
R. Firth por su parte estudiando los Tikopia en las Is. Salomón de Polinesia advierte sobre la intervención de los sujetos en las decisiones que desemboca en desequilibrio: en las sociedades primitivas los individuos seleccionan varios objetivos y formas de utilizar los recursos limitados, de modo que en estos sistemas cerrados no se puede hablar de una completa integración entre estructura y sucesos, la coherencia del sistema es parcial y provisional en todo caso, de lo que se desprende que un análisis completo debería incluir la historia.

Hay consenso entre los antropólogos de que el trabajo de Evans Pritchard sobre los nuer entre los años ´30 instala un quiebre en el análisis de la organización social ( linajes) y política.
En principio su distanciamiento de la noción empírica de estructura que sostuviera Malinowski mediante la recurrencia a la abstracción avanzando en el carácter formal del planteo de la estructura.Una perspectiva sincrónica pero despegada del empirismo de Malinowski, debía necesariamente acercarse a una idea más formal de estructura, por la que opta hacia los años ´40. La estructura ya no sería la suma de relaciones reales y observables entre los miembros de un grupo y esto es claro en uno de los pasajes de Los nuer cuando establece la distinción entre los dos planos en lo que respecta al conflicto:
(...) Después de haberla definido así, nos hemos obligado a aludir a un principio de contradicción . Sin embargo la contradicción a la que hemos aludido se da en el plano abstracto de las relaciones estructurales y procede de la sistematización de los valores mediante el análisis sociológico. No debe suponer que queremos decir que el comportamiento es contradictorio(...) Evans Pritchard; 1977:284)

Se lo considera un pionero en la introducción de la dimensión política en la antropología. Como la política tiene de fundamento el conflicto. Los procesos políticos implican necesariamente aspectos dinámicos, contradicciones y éstas no fueron consideradas salvo por Evans Pritchard y Leach en las sociedades.
El problema de la historia le presenta algunos contratiempos para resolver una amigable relación con la estructura. En una publicación anterior a los nuer,” “ notas y registros “ trató de sortear las incongruencias que se le presenta al considerar dos niveles de análisis , el del modelo y el de la realidad, dando intervención a la historia. Para el caso significaba admitir la influencia del proceso político y económico que experimentaba el Sudán por la expansión imperialista y esto conducía a reconocer un proceso de cambio, tal vez la transición de una organización con base en el parentesco a una sociedad con base en la propiedad territorial.Esta explicación histórica se conectaba con la respuesta evolucionista de la que los funcionalistas y estructuralistas se empeñaron en distanciarse y no podía dejar de constituir una molestia, entendemos.

Finalmente afirma que la estructura tiende a perdurar: (...) no consideramos a la familia como un grupo estructural, pues las familias no tienen relaciones constantes como grupos y desaparecen con la muerte de sus miembros (...) los sistemas territoriales, de linajes y grupos de edad cambian, pero más despacio y siempre existe el mismo tiempo de relaciones mutuas entre sus segmentos(...) (Evans Pritchard; 1977: 280)

La preocupación de Evans Pritchard es tratar de averiguar como se mantiene el orden a pesar de la inexistencia de un estado, de una administración centralizada. La ausencia de gobierno en su planteo no significa ausencia de estructura política y comportamientos políticos. Ubicado en esta doble perspectiva concluye que en el caso de los nuer en el plano estructural puede hablarse de un comportamiento político, en el plano de la realidad social salvo en la guerra y la vendetta, éste no tiende a ser diferente del comportamiento social.

Para el análisis de lo político ( habíamos señalado que es uno de los primeros antropólogos que le interesa el estudio de la dimensión política distinguiéndola en el conjunto) se distancia de los planteos jurídicos e incluso económico de lo político.
Coloca su explicación ya enteramente en el campo de la estructura formal cuando hace de la “distancia estructural” ( distancia política, de linaje y de grupo de edad) el principio explicativo de las sociedades segmentarias, denominación que se aplica a un tipo de sociedades con la presencia de grupos permanentes de descendencia unilineal que actúan en diferentes contextos ante la falta de unidad administrativa o de gobierno como institución independiente.
Se trata de una sociedad tribal en la que predomina el sistema de linajes segmentario que establece unidades con funciones políticas. Las unidades territoriales no coinciden con las administrativas porque la organización política se organiza sobre la base de la distancia estructural respecto de cada segmento de la tribu, a la pertenencia a un linaje y a un grupo de edad.
Distancia estructural significa la distancia entre grupos de personas en un sistema social expresada en función de valores. La naturaleza de la región determina la distribución de las aldeas y la distancia entre ellas pero los valores definen la definición en términos estructurales (...) los valores atribuidos a la residencia, parentesco, linaje, sexo, edad, diferencia a los grupos mediante la segmentación, y las posiciones relativas de los segmentos unos con respecto a los otros nos permite considerar las divisiones entre ellos como divisiones de espacio estructural ( Evans-Pritchard, 1977:127)
Los nuer no se distribuyen al azar por el territorio, sino que cada grupo local está segmentado y los segmentos se fusionan en relación con otros grupos por lo tanto la definición de cada grupo se debe practicar en relación con los otros grupos del sistema total. Las interrelaciones entre segmentos territoriales son correlativas a las que se presentan entre segmentos de linajes, en este sentido son estructurales,

Un aporte importante es la relatividad del significado de los grupos en la estructura. El principio de fusión y fisión aparecen como responsable de la remodelación de los grupos.
(...) el sistema político es un equilibrio entre tendencias opuestas hacia la escisión y la fusión, entre la tendencia de todos los grupos a segmentarse y su tendencia a combinarse con segmentos del mismo orden. La tendencia a la fusión es inherente al carácter segmentario de la estructura política nuer porque forman parte de un sistema segmentario (Evans Pritchard, 1977:166)
Las tribus se dividen en segmentos, éstos en segmentos menores compuestos por grupos de parentesco. Los miembros de cada segmento funcionan de manera autónoma ( fisión) hasta que se enfrentan a grupos de niveles superiores para lo que se unirán ( fusión)
(...) Se unen para la guerra contra los segmentos adyacentes del mismo orden y se unen con dichos segmentos adyacentes contra secciones mayores( Evans Pritchard,1977: 165). Las divisiones son un equilibrio entre tendencias opuestas y complementarias.

La identidad de los segmentos en la sociedad nuer se adquiere a partir de las relaciones con otros grupos con los que se entablan procesos de fisión y fusión. La estructura política sólo puede entenderse en relación con sus vecinos con los que mantienen una relación de hostilidad: la guerra entre ellos es una institución establecida porque la persistencia de su estructura política depende de antagonismos equilibrados ( Evans Pritchard; 1977:151)

La contradicción no está ausente, como disonancia entre el orden de lo vivido por los grupos y el orden de lo concebido como pauta ideal. Tampoco el conflicto, pero el conflicto se resuelve por los propios mecanismos dispuestos por la cultura: las venganzas que se realizan al interior de la cultura a través de alianzas familiares y clánicas y la guerra en las relaciones intertribales. Estos mecanismos permiten mantener la integridad de la cultura total preservando la equivalencia entre los grupos. La opción es por la estructura porque aunque no se desconoce la oposición ( los nuer se identifican con una comunidad pero al mismo tiempo se separan de otra ), el conflicto, pero se formulan como parte de la estructura misma.
Entonces, a pesar de la extensión que pueda tener el conflicto siempre triunfa la concordancia. Su preocupación permanece en el rango de la cohesión: el equilibrio entre los nuer se mantiene mediante el mecanismo de relaciones de oposición complementaria.

Entonces en el desarrollo de la maduración del planteo estructural Evans-Pritchard es exponente de un estructuralismo que hasta formalizarse recorre una suerte de complementariedad que después refuerza sus lineamientos matemáticos l.strauss: de las relaciones internas, es decir la estructura, y el entorno, es decir lo externo como responsable de transformaciones. En ”Los nuer” trabaja en una primera parte la importancia del pastoralismo y la dualidad en los patrones de subsistencia y asentamiento ligada a condicionamientos ambientales. Aunque reconoce cierto tipo de relaciones que no obedecen a determinaciones ecológicas sino a ciertos principios estructurales.

La dualidad complementaria señalada resuena en cuanto a la percepción del tiempo, por un lado ordenándose de acuerdo al movimiento de los cuerpos celestes y las actividades de subsistencia aunque simultáneamente también un tiempo estructural que ordena las relaciones sociales ya que el tiempo remite a la selección de puntos de referencia de los grupos locales en función de la distancia estructural que cada grupo ocupa ( Evans Pritchard; 1977:122)
El estudio de los nuer muestra que hay diferentes maneras de organizar la realidad según el contexto histórico y según los mecanismos estructurales que regulan las prácticas sociales aunque él opta por el énfasis de éstos últimos.

Algo más comprometida con el movimiento de la historia será la postura de Edmund Leach que fue uno de los primeros antropólogos en llamar la atención sobre el desconocimiento de la dimensión temporal en los estudios antropológicos y que también trabajó con sistemas de linajes segmentarios.
Combina el funcionalismo de la integración de Malinowski, el hincapié en las estructuras como modelos de explicación y la distancia entre el modelo y la realidad a la que supone cambiante y contradictoria por efectos de la historia

Sobre la importancia de la historia resalta el carácter dinámico, móvil de un modelo democrático a uno jerárquico entre los Kachín de Alta Birmania (Indochina) y discute el modelo de sociedad que tiende al equilibrio siguiendo con la tónica de introducir las contradicciones en el campo de los estudios estructurales e incorporando el interés por los fenómenos simbólicos, como también lo hará l.strauss.

Nuevamente al igual que Evans Pritchard, el antropólogo no describe más que un modelo de la realidad. El modelo representa la hipótesis del antropólogo sobre el funcionamiento de la sociedad.
El análisis debe operar en dos niveles, uno el del modelo construido por el antropólogo que es relativo a cómo espera que funcione la sociedad en equilibrio, pero por otra parte para no reificar la estructura, el equilibrio, se debe prestar atención a la realidad histórica, observar la interacción de los intereses personales que en algún tiempo pueden alterar el sistema. El equilibrio permanece pero como instrumento del modelo como representación de lo real.
Mi interés radica en el problema de hasta qué punto puede sostenerse que prevalece un único tipo de estructura social en toda el área Kachín ( Leach, E; 1976:25). Las partes del modelo forman un todo coherente pero esto no quiere decir que la realidad social también lo forme porque ésta está llena de contradicciones que solamente nos lo revela una prolonga observación ( Leach,E:1959)

El equilibrio temporal que supone no debe confundirse con estabilidad sino la duración temporal del mismo que no significa parálisis ni congelamiento. En la competencia los individuos hacen una serie de elecciones que colectivamente pueden alterar la estructura de la sociedad.( Kuper;1973) Así las cosas las sociedades resultan dinámicas, cambiantes y por lo tanto le prestará alguna atención a la historia en su explicación. Hay un acento en el cambio y la fuerza coactiva de las demandas individuales. Reservar un espacio a la percepción de los cambios lo disponen a entender la actividad política como movilizadora.
En la sociedad Birmana se da una continua competencia entre los hombres para obtener ventajas de las situaciones y lograr mejoras en sus posiciones aprovechando la presencia de reglas ambiguas y conflictivas. La reacción de los individuos según sus intereses económicos y políticos se considera como un mecanismo de cambio cultural. Cada grupo con su interés se esfuerza por explotar la situación y al hacerlo la colectividad de individuos altera la estructura de la propia sociedad.

El mecanismo que tiene esta sociedad para expresar esta disonancia es el ritual, que Leach se aparta de la visión tradicional. . En este autor el ritual no se entiende como el campo que delimita lo sagrado y profano (Durkheim ) sino que como actos que sirven para manifestar el estatus del individuo en cuanto persona social en el sistema estructural en que se encuentra ( ...) lo sagrado y lo profano no denotan tipos de acción sino aspectos de cualquier clase de acción ( Leach; 1976:35) .
Son expresión de la existencia de cierta escisión fundamental del sujeto ( la presunción de algo trascendente en la inmanencia de la vida biológica) que conduce al sujeto e establecer vínculo con algo situado más allá de lo histórico. Los rituales contribuyen a resolver la contradicción en una especie de movimiento entre lo trascendente y lo inmanente que se articula como una suerte de feed back.
Leach trató de entender los procesos rituales desde el convencimiento de que el lenguaje ritual funciona como un lenguaje común a varios movimientos políticos es decir puede usarse para el análisis de realidades políticas e históricas variables. De este punto se puede desprender la lectura de M. Bloch, también preocupado por la integración estructura-historia, del ritual como lenguaje político.


Entre los kachín, cultivadores de arroz, existían tres tipos de sistemas políticos: uno igualitario
( gumlao) , uno jerárquico ( gumsa) y el estado shan ( autoritario). La transformación de un sistema a otro obedece a un defecto estructural: Esta sociedad basada en el parentesco, por oposición a las sociedades basadas en el estado, estaba organizada mediante sistema de linajes (grupo de filiación unilineal, exógamo, localizado o no) segmentarios. Por ejemplo en el estado gumsa hay una red de linajes emparentados pero también ordenados jerárquicamente por rangos; cuando se fusionan linajes se ven obligados en algún momento a elegir entre uno u otro de los principios que implican antagonismo, en uno relación simétrica y asimétrica en otro. El punto de inflexión está en el hecho de que un jefe puede verse tentado a repudiar el principio simétrico y demandar servicios sin reciprocidad.
En el sistema gumlao también se observa una incoherencia. Se supone que no hay jefes, ni jerarquía de rango pero la lengua distingue categorías de parientes y esto abre la posibilidad de matrimonios en circulo que tratan de mantener la igualdad de status entre los linajes lo que redunda en diferencia de clases.(Leach; 1976:225/6) . A esto debe sumarse que se puede también terminar imitando la forma de los príncipes shan. (...) Con suerte económica y muchos parientes, un jefe Kachín tiene la posibilidad de convertirse en algo muy parecido a un saohpa shan. Pero una vez que consigue este estatus, lo probable es que los parientes se vuelvan hostiles (....) (Leach;1976:284).

El estudio de la realidad social y cultural no pone de relieve la coherencia salvo en ocasiones sino más bien las contradicciones. El análisis siempre congela los hechos pero la consideración de lo cambiante, del movimiento, debe permanecer.
No se puede desconocer el tiempo para estudiar estos sistemas políticos teniendo en cuenta sus transformaciones a lo largo del mismo: Una sociedad como un juego de fuerzas que se oponen y altera el equilibrio, dando lugar al conflicto o incorporando elementos heterogéneos.
Sostendrá que este movimiento se repite y esto será motivo de cuestionamiento.
El conflicto no destruye la cohesión sino que la hace posible en tanto la búsqueda de solución al mismo implica un efecto de renovación de la estructura social. Las comunidades oscilan entre el estado gumsa y el estado gumlao , cuando se acercan a uno de ellos hacen una revolución y se desplazan al otro, es decir no permanecen en uno de ellos. (...) las causas últimas del cambio social(...) casi siempre hay que buscarlas en los cambios del medio ambiente exterior político y económico: pero la forma que adopta cada cambio está en gran medida determinada por la estructura interna existente del sistema dado(...) ( Leach; 1976:234)

Aunque estos sistemas se los puede estudiar por separado Leach entiende que están íntimamente relacionados la estructura social Kachín y Shan. (...) ambos sistemas son estructuralmente defectuosos. Un estado político gumsa tiende a desarrollar rasgos que conducen a la rebelión y desembocar en un ordenamiento gumlao y éste experimentar lo mismo convirtiéndose en un estado gumsa. Así las cosas separar el ámbito de lo estructural y lo histórico pierde sentido porque están estrechamente conectados y hasta por momentos se muestran ambiguos tomando una forma dialéctica el proceso. La estructura no se devora la historia ni viceversa sino que se implican.
Aunque el movimiento se integró a la estructura las objeciones no se hicieron esperar respecto del carácter cíclico de este movimiento.

Cuando la antropología social británica deja de conducir la discusión, aunque no desaparece, al tiempo que se debilita el imperio británico, la tradición que se impone es la francesa.
L.Strauss es el que acelera el proceso hacia el modelo lógico del lenguaje para el análisis de los hechos culturales como el parentesco y los mitos, es decir apunta a la función simbólica. Afirmará que las diversas formas culturales son producto de transformaciones de una estructura común, inconsciente, y por eso no puede ser aprendida de la realidad sino que consiste en un conjunto de relaciones lógicas que unen términos. La estructura representa la forma de interacción entre sus unidades, relación que se define por una posición y una función específica. Se trata de una entidad lógica. Aplica para el estudio de estas estructuras sistemas lógicos construidos a partir de la lingüística estructural. Con L.Strauss la noción de estructura ya definitivamente dejará de remitirse a la realidad empírica, es decir no es interna al conjunto social o cultural sino externa, es una configuración lógica de elementos construida por el científico según reglas de oposiciones ( que están presentes en la realidad social o simbólica como posibilidad entre otra Se trata de una configuración de elementos, dispuestos por el científico de acuerdo a principios y reglas ( de oposiciones) que están presentes en una configuración social particular ( parentesco, mito). Podría decirse que la distancia entre estructura y realidad L. Strauss la lleva al extremo de la oposición.
(...) cuando queremos definir una estructura nos colocamos, por decirlo así, en el nivel de la gramática y la sintaxis y no en el de la lengua hablada ( l.strauss; 1979:275) La noción de estructura social no se refiere a la realidad empírica sino a los modelos construidos de acuerdo con ésta (...) Esta no puede ser reducida, en ningún caso, al conjunto de las relaciones sociales observables en una sociedad determinada

Sobre el camino abstracto hecho por R. Brown avanza hacia otro abstracto, un modo de aprehensión más profundo de lo concreto un estudio comparativo de los sistemas de parentesco de una amplitud jamás igualada le revela la posibilidad de insertar la etnología en una teoría general de la comunicación ( L.Strauss; 1968)

Respecto de lo que nos ocupa, la historia, según L.Strauss, está referida a lo particular, lo contingente, lo consciente. Sólo hay historia del individuo. Ocurre en un nivel superficial, subjetivo. Son acontecimientos instantáneos que se suceden o coexisten sin racionalidad. La historia por lo tanto no tiene posibilidad de incluirse en la ciencia porque cuando ella trata de ser deja de ser histórica en tanto trata de aprehender lo permanente, lo, estructural y aquí ya pasa a ser etnólogo.
No se puede por lo tanto aprehender un hecho histórico como totalidad de momentos interrelacionados por el supuesto de que la historia no es nunca historia de estructuras sino de elementos. Las interpretaciones de un hecho histórico son igualmente verdaderas, plantean la necesidad de elegir entre dos o más posiciones, por ejemplo ya sea desde los sectores dominantes, desde los sectores subalternos, por lo tanto no se puede otra cosa que renunciar a una totalización de conjunto de las percepciones o interpretaciones parciales.

En L. Strauss existe un pesimismo histórico y ve el desenvolvimiento del sujeto hacia una mayor esclavitud. Se enfrenta por un lado al pensamiento de Marx que visualiza una mayor libertad del sujeto en términos de una toma de conciencia de la realidad. Para Marx el sujeto se apropia de la subyascencia y con su praxis construye una nueva realidad liberadora.
Para L. Strauss el sujeto no sólo no encontrará la subyascencia sino que cada vez es más dependiente de las estructuras profundas e inconscientes que determinan la cultura. No hay lugar para la historia, los cambios y el movimiento. No hay dialéctica que posibilite un salto cualitativo hacia la liberación del sujeto respecto del determinismo sostenido. Cuando más domine el hombre la naturaleza más dependiente será de su propia naturaleza. Las estructuras están dadas desde el principio en un numero finito, las posibilidades están dadas en el espíritu de cada hombre aunque no todas se realicen actualmente ;cada sociedad realiza un conjunto de combinaciones entre las posibles aunque no todo lo posible es lo real. La historia es historia de sistemas, de totalidades (Podetti; 1997)

La antropología tiene que apuntar a un conocimiento objetivo, un análisis abstracto, por lo tanto no puede trabajar en las sociedades complejas, industriales donde vive el antropólogo porque de hacerlo se priva, desde el punto de vista epistemológico, del alejamiento de la mirada.
Reconoce una distinción entre objeto de la etnología ( sociedades frías) y de la historia ( sociedades calientes).
(...) estas sociedades podrían llamarse frías, pues su medio interno está próximo al cero de temperatura histórica, se distinguen, por su efectivo limitado y su modo mecánico de funcionamiento, de las sociedades calientes, aparecidas en diversos puntos del mundo a la zaga de la revolución neolítica, y donde son sin tregua solicitadas diferenciaciones entre castas y clases para extraer así devenir y energía ( L.Strauss; 1979 ). Se trata de sociedades exóticas que no pueden generar desorden y donde las estructuras conservan su pureza: (....) Una sociedad arcaica sería aquella donde todas las instituciones continuaran funcionando con la misma eficacia lógica que en el momento inicial, sin haber tenido que transformarse.

La historia también resulta innecesaria cuando el énfasis está puesto en la estructura inconsciente de los productos mentales ( mito, totemismo) a saber, primero la historia no puede evitar su implicación subjetiva e inconveniente para el acceso a la estructura lógica subyacente de los mitos, luego, la historia pertenece a otro orden de realidad. Si los mitos son un medio de estructurar y ordenar la realidad, un medio de comprensión para la gente que lo cultiva, las sociedades frías (L.Strauss; 1970: 23) legitiman por cierto una realidad estable y repetitiva mientras la historia es un instrumento para pensar la realidad cambiante, móvil.
Encontrar detrás del caos de reglas y costumbres un esquema único presente en contextos diferentes obliga al camino de lo universal, lo permanente, luego lo inconsciente. Para el caso si bien no puede permanece indiferente a la historia deberá prestarle atención en sentido inverso, para eliminar todo lo que proviene del acontecimiento ( L.Strauss 1970: 23/4) en tanto está ligado a las expresiones consciente de los fenómenos sociales.
Entonces, estructura e historia permanecen separadas porque pertenecen a abordajes distintos, a objetos de estudio distintos y a materiales diferentes.

Los autores como Leach y Evans Prtichard abrieron el juego para la consideración del cambio, los conflictos, para introducir dinamismo según las apreciaciones de Balandier dentro de la estructura. Pero la consideración de la historia era para exponerla como elemento que revela el cambio estructural, no aparece una hipótesis acerca de cómo la historia impacta, es responsable de los cambios en la estructura y se transforma en otra.
Tal vez un poco por los abusos del evolucionismo del siglo XIX, otro por el contexto que seducía con la necesidad de un nuevo ordenamiento en el sistema, otro tanto por la complejidad propia que adquieren las nociones dentro del desarrollo de las ciencias sociales, volviéndose complejas como eco de la propia complejidad histórica del mundo social restando potencias a las actuaciones individuales o colectivas como transformadoras.
En definitiva Levi Strauss no privilegia el conocimiento histórico porque es un estructuralista que entiende que la conciencia es el lugar del desconocimiento, y el saber científico se construye a pesar de la conciencia.

Para la línea de pensamiento que aquí nos ocupamos tenía como interés el análisis del mantenimiento de la estructura y no del cambio, de sus transformaciones históricas. En todo caso las perturbaciones consideradas, en última instancia obligan al sistema a ajustar instrumentos para recuperar el equilibrio.

El materialismo histórico de Marx tal vez es el referente por excelencia para hacer de la historia, los cambios, condición de análisis de hechos sociales y culturales. Desde el marxismo ( la teoría del cambio social, de la lucha de clases como motor de la historia, de la historicidad del sujeto) se podrá argumentar la incapacidad de dar cuenta, de estos modelos, del cambio social y su manifiesto desinterés por la historia.
Para esta perspectiva, la dimensión histórica es por demás necesaria. La historia debe poner en evidencia la explotación y la marcha de la conciencia social, es responsable de develar las determinaciones históricas que condujeron a ese sistema a constituirse como tal, los factores que posibilitaron la estructura actual, y a su vez cuáles son sus contradicciones internas que operan en la estructura para contemplar ciertos elementos más influyentes que otros.
La lucha de clases y la historicidad del sujeto permiten hacer inteligible el sistema social, que es cierto que se basa en una lógica estructural porque piensa en términos de estructura subyacente ( la relación capital-trabajo ) pero no por eso deja de ser histórica: el sistema capitalista.
Con Marx L.Strauss reconoce contactos(...) los hombres hacen su propia historia, pero no saben que la hacen, justifica, en su primer término la historia y en su segundo ( adoptado por L. Strauss) la etnología. Al mismo tiempo muestra que ambos caminos son indisociables.(L.Strauss;1970:24) aunque para Marx, que no es lo mismo decir marxismo, las realidades que estudia son producto de situaciones históricas ligadas a niveles de desarrollo económico social y la preocupación estaba en el desmantelamiento de la estructura. Así Marx postulaba que la estructura es histórica y por eso cambiante.
Después Clastres admitirá que el estructuralismo, sobre todo el de L.Strauss, no podía dar cuenta de la historia porque el estructuralismo no está en contacto con lo social, no da cuenta de la sociedad.

Siguiendo en la tradición francesa, discípulo de Lévi Strauss es M. Godelier que realizó su trabajo de campo entre los Baruya de Nueva Guinea entre 1967 y 88, pero también acercado a la perspectiva marxista, de modo que trata de combinar estos dos enfoques, el de la estructura y el cambio, la historia.
Instala la preocupación por la determinación que fue evitada en el planteo estructural de L. Strauss si se tiene en cuenta que los términos de la estructura formal respetan una simetría en la intensidad de la fuerza ejercida, es decir no hay una jerarquización de elementos, cuando dentro de la teoría marxista la base infraestructural (tecno -socio-económica) es la que determina en última instancia.
Phillipe Descola al estudiar los Achuar de Ecuador sostiene lo mismo que L.Strauss, que al estar trabadas las dimensiones sociales, política, económica, religiosa, de parentesco en única interrelación, al no distinguirse como en nuestras sociedades, el análisis estructural es adecuado para la comprensión de estas sociedades, manteniéndose siempre en el nivel del modelo, el de las abstracciones.

Godelier Intentará desentrañar la determinación dentro de la estructura al vincularla con la causalidad. La determinación no se produce por efecto de una causa eficiente sino por la relación estructural sobre los diferentes niveles de una totalidad social, de modo que se puede hablar de modalidades diferentes de determinación. Es decir si bien la sociedad está estructurada la forma en que ésta se conforma y presenta depende de una historia particular.
Aborda el asunto de la determinación económica del marxismo: Para las sociedades sin estado no es aplicable. En virtud de la indistinción de los niveles en la totalidad de las sociedades precapitalistas no se puede sostener la dualidad base-superestructura en los mismos términos, si bien la base persiste como estructura que determina pero se presenta de modo distinto según las sociedades de que se trate. Así en lagunas puede ser el parentesco( los nuer por ejemplo), en otras el intercambio ( los argonautas por ejemplo), la producción ( la nuestra). La respuesta al carácter múltiple de la base está en la historia, depende de la historia y por lo tanto la antropología debe trabajar ligada de manera estrecha a la historia.

Los planteos de Godelier con aspiraciones de aplicara nociones marxistas al estudio de las sociedades primitivas, por más que lo histórico fuera el nudo a resolver, fueron sarcásticamente cuestionados por P. Clastres en un artículo de su Investigaciones en antropología política ( Clastres;1987) Señalando que en realidad el marxismo en antropología no deja de ser un economicismo que trata de explicar lo social por lo económico y que reduce la especificidad de las sociedades primitivas porque las mide en función y concepto al capitalismo.
Para Clastres el fundamento de la explicación de lo social no está en lo económico sino en lo político. Reflexionar sobre el origen de la desigualdad, la división social, las clases, la dominación implica adentrarse en el campo de la política, el poder del estado y no en la economía, la producción. La economía se engendra a partir de lo político, las relaciones de producción provienen de las relaciones de poder. ( Clastres; 1987:176)

Trabajó entre 1963 y 1977 entre los Guayaqui del Paraguay y aunque se formó con L. Strauss se distanció de su maestro: mientras éste afirma el fundamento de la sociedad en el intercambio que genera alianzas y pone en juego el principio de reciprocidad, Clastres se contrapone argumentando que más que la solidaridad en las sociedades primitivas, por lo menos en las conocidas en América del Sur, lo que predomina es la guerra. La guerra es lo fundante y la alianza se produce para sostenerla con posibilidades de éxito.
La guerra que fomenta las alianzas entre grupos o pueblos es un mecanismo para sostener la identidad y distinguirse de los demás, es decir la independencia. Permanecer indivisos parece ser la vocación social y esto conlleva congelar la división social y por lo tanto siguiendo el razonamiento, implica evitar la separación entre sociedad y un órgano de poder que se construye sobre la división, la desigualdad.

En Clastres es notable el avance de lo político como perspectiva desde donde mirar las sociedades primitivas:la guerra como un fenómeno político, también la posibilidad de leer políticamente un mito como expresión de conflictos. Reparar en lo político en el sentido de acciones, ejercicio y legitimación del poder acerca la estructura a la historia y debilita el estructuralismo a secas.
Clastres mismo dirá que el estructuralismo encubre la dimensión sociopolítica, no puede hablar del funcionamiento, de la dinámica, economía y política de la sociedad primitiva, porque en general, anula la relación con lo social.

Una cuña en la trayectoria del antagonismo entre estructura e historia es la que trata de introducir en Estados Unidos la propuesta simbólica de la antropología, uno de los fenómenos de teorización que más impacto a producido últimamente, con ideas fuertes que se oponen al positivismo, otorgándole importancia fundamental a los significados culturalmente compartidos.
Orden y contingencia son considerados como términos conjuntos, complementarios de la realidad fenoménica. Se trata de sortean la desventaja heurística que implican mantenerlos separados.
Dentro de una perspectiva culturalista, es decir de ponderar la cultura en su obra de imposición y ordenamiento de significados, La síntesis entre estructura e historia está en la cultura, la cultura es un esquema simbólico, arbitrario y uno de tantos posibles, mediante el cual la vida se ajusta a las restricciones materiales.

Un acontecimiento es un hecho de significación en cuanto significación depende de la estructura para su existencia porque un acontecimiento sucede en tanto puede entablar una relación con un sistema simbólico dado porque tiene que ser interpretado.
Se trata del diálogo entre categoría y contexto, ya que la apropiación de los acontecimientos se hacen en función de conceptos a priori, tradicionales, es decir todo acontecimiento se inserta en una categoría preexistente. Las revalorizaciones funcionales aparecen como extensiones lógicas de concepciones tradicionales : la historia está presente en la acción corriente ( Sahlins, 1985:136).La relación se entabla entre categorías reconocidas ( estructura) y contexto ( presente, la historias).

El cambio, la transformación en la estructura producto del movimiento de la historia, no sólo es cambio, también sostiene la estructura, porque de alguna manera la reproduce.
La muerte ritual del capitán Cook en manos de los hawaianos en 1778 es el acontecimiento ( historia) pero se encuadra como único porque entra en lo conceptualmente familiar ( el esquema tradicional, la estructura) en las formas tradicionales. Recrean las distinciones y status hawaiano: Las categorías culturales permanecen pero con nuevos valores funcionales, con significados alterados
Por ejemplo redefine las categorías tabú, mana en la sociedad, la distinción de género se sustituye por la de clase, la jefatura hawaiana al incorporar medios materiales extranjeros para distinguirse reproduce el status cósmico del jefe como ser celestial, y recrea la estructura. El acontecimiento se estructura, tiene sentido una vez que se intercala en un orden cultural y al insertarse modifica ese orden.
La estructura resulta histórica al admitir manipulación en los significados y valores de las categorías, o en sus relaciones en función de los intereses dominantes.

Las actuales formulaciones sitúan el cambio en un lugar central del análisis antropológico, siendo las unidades de análisis ya no los sistemas políticos sino procesos micropolíticos que ponen de relieve la estructura de poder y privilegios.
Volvemos al punto de partida en una especie de movimiento dialéctico donde la historia es retomada, después de habérsela desplazado, probablemente enriquecida por la complejidad que adquirieron en la marcha las nociones de estructura, cambio, conflicto y política.
Tal vez si de planteos conectados con la realidad social se trata, habrá que poner la estructura
( igual que Isla lo hace con el mito) en relación con los períodos históricos, relaciones sociales y tradiciones culturales. Relacionarla con quienes la conforman, sus conflictos internos y los que se despliegan con quienes entran en contacto, al tiempo que con los acontecimientos que la perturban y promueven variaciones.













Bibliografía

Bonte, P y Izard,M.(1991) Diccionario de Etnología y antropología. ED. Anal, Madrid
Clastres, P ( 1987) Investigaciones en antropología política. Gedisa. México
Diaz Polanco, H (1985) Contribución a la crítica del funcionalismo. Bs. As. Publicaciones de CEFYL.
Evans-Pritchard,E.E.(1977) Los Nuer. Anagrama. Barcelona ( Introducción, Caps.3, 4 y 6)
Kuper, A.( 1973) Antropología y antropólogos. La Escuela británica 1922/72. Anagrama. Barcelona
Lévi-Strauss (1970) Antropología estructural. Eudeba. Buenos Aires
Lévi-Strauss, ( 1979 ) Antropología estructural. Cap. 1 El campo de la antropología. Siglo XXI. México
Leach, E. (1959) replanteamiento de la antropología. Buenos Aires.
Leach, E.(1976) Sistemas políticos de Alta Birmania. Anagrama.Barcelona
Llobera, J: (Recop.) (1980) La antropología como ciencia. Anagrama. Barcelona
Malinowski, B(1970) Una teoría científica de la cultura. Edhasa. Barcelona.
Mercier Paul ( 1979) Historia de la antropología. Serie universitaria. Península. Barcelona
Noel, G (2005) Clases virtuales. Diplomatura en Antropología social y política. Primer cuatrimestre. FLACSO. Bs. As.
Podetti, A.; (1997) El pensamiento de Lévi-Strauss.Una visión crítica. Oficina de Publicaciones del CBC.Universidad de Buenos Aires.
Radcliffe Brown, A ( 1975) El método de la antropología social. Anagrama. Barcelona.
Sahlins, M (1985) Islas de historia. La muerte del capitán Cook. Metáfora, antropología e historia.Caps. 2 y 5, Gedisa, España.






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FACULTAD LATINOAMERICANA DE CS: SOCIALES

POSGRADO ANTROPOLOGÍA SOCIAL Y POLÍTICA


TEORIA EN LA ANTROPOLOGÍA SOCIAL Y
POLITICA
Prof. Dr. A. ISLA
Prof. GABRIEL NOEL








ALUMNA: MARGARITA KAMINECKY
gcotutiu@interar.com.ar

Febrero 2006




Febrero 2006-
























































































Fortes , un estudioso de las sociedades segmentarias sin estado,estudia a los Tallensi de Ghana en la Costa de Oro y con Pritchard analizan los sistemas políticos africanos. Se va delineando el acento al orden simbólico, en este caso al orden simbólico del parentesco cuando aporta el estudio de las relaciones entre los sistemas de linajes, el culto a los antepasados , con la noción de destino individual.En los sistemas africanos los grupos de filiación tienen una importancia relevante ya que en sociedades sin poder centralizado todas las relaciones se ordenan en función de los sistemas de linajes, en este marco se piensan las relaciones jurídicas, rituales, etc.


Nadel, un vienés alumno de Malinowski, estudia los nupe de Nigeria- Nuba-Sudán, pone el acento en las reglas que dirigen las prácticas, es decir en los papeles que adoptan los individuos en virtud de los cuales los individuos y grupos entablan y mantienen relaciones. Los sistemas sociales son sistemas de comunicación y tienen mecanismos de regulación para que funciones éstos mecanismos no son siempre eficaces ni tampoco los actores sociales acuerdan totalmente con ellos. La presencia de la contradicción nuevamente.
Al mismo tiempo se propone la tarea de darle estatuto científico a ciertos conceptos empleados un poco distractivamente hasta ahora como papel, relaciones sociales.

Aquí unque la magia es un tema de Malinowski, la concepción varía en Malinowski las funciones de la magia apuntan a satisfacer psicológicamente la ansiedad, en cambio en Pritchard se preocupa por los efectos del uso de la magia y las acusaciones de hechicería en la sociedad como un todo, es decir sobre los efectos de la sociedad. La pregunta es para qué sirve la magia entre los azande, se trata de buscar una explicación con referencia al sistema social.

El quiebre consistirá primero en la visión relacional de la totalidad ( todo está relacionado con todo) a otra más cautelosa donde se entiende que no todo está igualmente relacionado con todo ni de una misma manera . La explicación de Malinowski resultaba de tener en cuenta todas las actividades con las que está relacionado el elemento cultural : subsistencia, autoridades, organización familiar, religión etc, para cumplir con la perspectiva holística. (¿)
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