"No hablo de negros de piel sino de negros de alma"

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"No hablo de negros de piel sino de negros de alma"

Mensaje por M.Kaminecky el Miér Oct 18, 2017 6:35 pm

“NO HABLO DE NEGROS DE PIEL , HABLO DE NEGROS DE ALMA”

Cuando se estudia las relaciones raciales la idea es resaltar las rotulaciones, marcas, identificaciones y atribuciones de sentido a las identidades y evaluar sus consecuencias.
Lamentablemente tenemos que partir de la idea de que la raza sigue marcando clasificaciones, imágenes, y esto quiere decir que podemos reconocer procesos de racialización que asignan ciertas características emocionales, intelectuales a ciertos fenotipos particulares.
La teoría racial no tiene validez científica pero ha generado muchos daños mediante su utilización ideológica como parte de la estrategia del poder hegemónico.
Los factores que contribuyeron , y siguen contribuyendo, a establecer relaciones discriminatorias son diversos: La división internacional del trabajo jerarquizó a las poblaciones desde clivajes raciales para dejarle a unos grupos lugares devaluados y mal pagos ( negros y mestizos) y a otros, lugares reconocidos y mejor remunerados. El sistema social capitalista que basado en el desarrollo industrial se sostiene en el principio de las competencias individuales, de modo que las diferencias pasan a ser un modo de control del monopolio del poder y los recursos económicos disponibles, también las crisis económicas con sus retracciones del empleo y competencia por recursos, las migraciones, la ciudad, que es un lugar que produce adaptaciones pero también segregaciones, el avance del colonialismo europeo y la teoría científica de la existencia de razas.
Esto alimenta xenofobias, miedo a los extranjeros, exclusión, discriminaciones, prejuicios y descontentos que llevan a la búsqueda de chivos expiatorios. A través del racismo se pretende legitimar la usurpación de territorios, justificar crisis económicas, avalar ideologías de dominación y avivar nacionalismos.
Se observa que aún existe una dimensión racial en las tipologías humanas ; una prueba es que se ven pocos negros y mestizos en las Universidades, en los colegios privados, están en la televisión pero para marcar su precariedad, tampoco están en los empleos de clase media, lo que demuestra que el color de la piel sigue siendo un impedimento para la promoción social.
El racismo es la doctrina que sostiene que una raza es biológicamente superior a las otras. Engloba prejuicios, exclusión, discriminación que se ejerce sobre los grupos en función de su aspecto físico, al que se asocian creencias, aptitudes, prejuicios y discriminaciones; se proyectan diferencias históricas y sociales al campo de la naturaleza.
Sabemos que es una categoría social y simbólica que busca mezclar lo biológico, cultural y político para avivar políticas discriminatorias y está comprobado que no existen razas sino poblaciones en la especie humana.
La presencia de distintos colores en la piel se explica por la presencia de melanina. La antropóloga alemana Nina Jablonoski y George Chaplin son los autores de una de las hipótesis más sólidas presentadas hasta el momento. Por un lado, la cantidad de células productoras de melanina es más o menos la misma para todos los individuos; por otro, el sol emite radiaciones UV ( varios tipos). Las tipos C son detenidas por la capa de ozono, pero las A y B llegan a la superficie terrestre y producen efectos en los seres vivos. La radiación alcanza los vasos sanguíneos y destruye el fosfato ( deriva del ácido fólico indispensable para la fertilidad y el desarrollo fetal ) presente en el cuerpo humano. En pruebas de laboratorio se ha observado que los animales con bajos niveles de folato producen fetos deformes ( por ejemplo espina bífida). También se malogra la producción de espermatozoides y disminuye la fertilidad de los machos. Entonces, lo que pasa con la especie humana es que el oscurecimiento de la piel( más melanina) protege los depósitos de folato de la acción destructiva de la luz solar. La melanina evita la destrucción del folato lo que permite el desarrollo normal del feto. Así la cantidad de sol que ingresa a la piel debe ser suficiente para permitir la síntesis de la vitamina D y lo suficientemente baja para que no destruya el folato.
Como la cantidad de radiación UV llega a la superficie terrestre dependiendo de la inclinación del sol, el espesor de la capa de ozono, la nubosidad y los contaminantes de la atmósfera; esto explica la distribución del color de la piel en el planeta. Los habitantes de los trópicos tienen en general piel oscura, los de las regiones polares tienden a ser más claros, y los de las regiones subtropicales y templadas presentan la piel de color intermedio.
Hay excepciones por ejemplo los tibetanos y los esquimales, su piel es más clara, tal vez porque ocuparon la zona hace menos de 10.000 años y no se han adaptado todavía.
Como pseudo-teoría el racismo recibió la colaboración de varios autores: el naturalista Carlos Linneo, el filósofo francés Joseph A. de Gobineau que usó el mito del arianismo para justificar las diferencias sociales, el naturalista George Luis Leclerc, Conde de Buffón, el uso político que se hizo de la teoría de Darwin ( quien en realidad entendió las diferencias de los grupos a partir de su adaptación al medio natural ) y el político conservador británico Arthur Chamberlain, que recreó el mito del pueblo ario e identificó a esta raza con el pueblo alemán.
El racismo es un fenómeno heterogéneo, se puede distinguir distintos tipos de pensamientos y prácticas racistas: Hay racismos cotidianos: Racismo horizontal ( entre vecinos, comerciantes, compañeros de trabajo, alimentado por el miedo y la ignorancia). Hay racismo sin razas, que usa rasgos demarcatorios culturales; estos rasgos pertenecientes a culturas diferentes se fijan ( todo se justifica por su cultura particular) y funcionan como naturales porque encierran a los individuos en un origen inmutable. El sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein distingue un racismo interior ( dentro del espacio natural), exterior ( Xenofobia: para mantenerlo afuera) . También hay racismo institucional ( el estado sobre sectores de la población).
Se conocen además distintas explicaciones al fenómeno:
El filósofo francés M. Foucault dice que el racismo es una forma de ejercer el poder, el biopoder. Recordemos que para Foucault el poder no es una cosa sino una relación entre sujetos. El biopoder es un poder que pasa a justificarse por razones biológicas, no por razones políticas, de modo que ya no hay adversarios políticos sino grupos peligrosos para la nación. Como forma de poder controla los procesos de vida ( nacimiento, muerte, enfermedad) y por eso desarrolla la demografía, medicina, salud pública y trabaja con estadísticas para regular las poblaciones y gestionar la vida. Se trata de una biorregulación a través del estado. Así es que este poder necesita del racismo para establecer jerarquías, clasificar, diferenciar a grupos de una nación. Históricamente coincide con el pasaje de la lógica política del soberano que hace morir, al nuevo poder que consiste en hacer vivir .
Opera bajo la forma de disciplinamiento, normatización y castigo sobre los cuerpos de las poblaciones para convertirlos en cuerpos útiles para la explotación industrial y Foucault Lo explica a través de una analogía con el panóptico ( dispositivo usado en las cárceles para vigilar sin que el observado lo sepa).
Otras explicaciones ponen acento en el aspecto psicosocial: En los años ´30, la Escuela de Chicago, realizó estudios de segregación ecológica, social y espacial – desde una orientación psicológica – y configuró la teoría del prejuicio. La idea era que las dificultades en la formación de las personalidades generan presiones que se resuelven en la agresión y el resentimiento de aquellos que no puede descargarse en el grupo inmediato de pertenencia( esto piensa por ejemplo el psicólogo norteamericano Jhon Dollard). Hay que decir que no es razonable reducir este fenómeno a comportamientos psicológicos porque lo social tiene importancia.
En EEUU el problema se reduce en el agente.
El filósofo alemán Theodor Adorno también remite a lo psicosocial. En el contexto de la educación se forman patrones de personalidades con tendencia a cierto tipo de comportamientos. La personalidad sería la que genera disposiciones que pueden ser activadas por el contexto social. Esta personalidad tiene algunas características como la sumisión a los subordinados y la incapacidad de autoánalisis.
En la década del ´80 el escritor franco-tunecino Albert Memmi también apeló a factores psicosociales: Cada vez que un grupo humano se encuentra frente a otros reacciona con inquietud, la base de esta conducta es el miedo por la competencia de los recursos materiales y simbólicos. Memmi habla de heterofobia .
El historiador ruso León Polyakov dice que es la respuesta al origen. La raza parece ser que favorece la unidad ante la necesidad de integrarse en una sola imagen. Esto refuerza actitudes de segregación del afuera, conspiraciones, proyectos demoníacos.
Otros lo vinculan a los movimientos sociales, como en el racismo actúan dos lógicas: la desigualdad para la dominación, y la diferenciación, que tiende a la segregación, el dispositivo para neutralizar estas lógicas es la organización social; Cuando menos se organiza la sociedad en torno a conflictos sociales más se alimenta el racismo.
Los científicos sospechan desde hace tiempo que las categorías raciales reconocidas en la sociedad no se reflejan en el plano genético. Aunque parece fácil distinguir si una persona es caucásica, africana o asiática, no es fácil comprobarlo genéticamente, es decir, si se rastrea en el genoma del ADN. Primer argumento que descalifica el concepto de razas es que salvo raras excepciones, las variantes genéticas están distribuidas homogéneamente en el planeta.
Segundo, el porcentaje de genes que se refleja en la apariencia externa no es más del 0,01 %, y esto es un reflejo mínimo de nuestra composición genética.Además, rasgos como la inteligencia, el talento artístico, las aptitudes sociales probablemente están formados por decenas de miles de los casi 80.000 genes que forman el genoma humano, es decir no son marcados por un solo gen sino una combinación de ellos y no se puede asociarlos a un patrón racial, además se conoce que las marcas genéticas se expresan en ambientes sociales de modo que - como lo dice la epigenética- la presencia de una marca no es garantía de que se exprese. El tema que obsesiona a los racistas es mantener la raza pura, sin embargo es el aumento de la diversidad el que fortalece a los linajes.
El racismo desarrolló toda una ingeniería explicativa para fundamentar el origen de las diferencias: el monogenismo y el poligenismo, apelando al índice cefálico, la longitud del cráneo( antropometría) y así estableció razas superiores e inferiores e incluso justificó la eugenesia en el marco de la libre competencia de mercado.
Cada nación tiene su historia en este asunto. En Francia el racismo está ligado a la lucha de la burguesía contra la nobleza. En Alemania se relacionó con la necesidad de la unidad nacional, de encontrar un origen común, de modo que a falta de unidad política se recostó en la unidad racial. En Inglaterra la teórica política alemana Hannah Arendt sostuvo que el racismo estuvo ligado al nacionalismo, a la necesidad de construir un imperio.
Entonces el racismo, como ideología de la modernidad, está fuertemente relacionado a proyectos político - ideológicos, en el momento que se da el pasaje de una sociedad holística a una jerarquizada e individualista, cuando aparece la contradicción entre la fuerza comunitaria de las sociedades tradicionales y la competencia individual de la sociedad moderna.
Los países americanos, que recibieron unos doce millones de esclavos originarios de Africa mientras duró la conquista, suelen menospreciar y ocultar la herencia negra de nuestro continente. En nuestro país trabajan este tema historiadores, antropólogos y sociólogos como María Elisa Velásquez, Miriam Gómez, Alejandro Frigerio, María Florencia Guzman. El antropólogo Alejandro Frigerio dice que otros países de América se construyeron encima del mestizaje, por ejemplo México y Ecuador, pero Argentina y Uruguay se construyeron encima de la blanquedad .
Desde el punto de vista de los estudios del componente negro en las diversas culturas y en especial en la americana, está presente el debate entre los que enfatizan la supervivencia de los negros y los que sostienen que su esclavización los destruyó. En nuestro país hay una tendencia a negar la presencia de negros, incluso el concepto de raza fue reemplazado por el de etnia, es decir que la raza sigue siendo una dimensión oculta. A. Frigerio dice que se minimiza el aporte de los negros y se desmerece su presencia. En esto tuvo que ver la modalidad de construcción de un estado nacional. El estado los expuso a un proceso de invisibilización, donde la clasificación racial varía según la situación socioeconómica y la categoría se aplica sólo a los puros o verdaderos en aras del predominio de la blanquitud porteña. Esta construcción de la blanquitud llevó a ocultar parientes negros en la sociedad, percibir que sólo los motas son negros o sólo los africanos. Luego se amplió la categoría al cabecita negra pero se confundió ya que el cabecita no es otro racial sino una alteridad sociocultural. Por otra parte, se suele tomar como representativo de la nación a Capital pero en el Gran Buenos se observa que cambia el fenotipo: De día se ve la gente oscura.
Es verdad que hubo una corriente migratoria europea pero ese no fue el momento fundacional de la nación, en realidad con la inmigración europea se quiso tapar la realidad del prejuicio con la negritud.
No vemos a nuestros negros porque además de los padecimientos, enfermedades, también el abordaje de esta problemática impide verlos. Se los ha considerado como desaparecidos por la opresión, por lo tanto el valor de la cultura negra es cero de modo que así aparece el blanco como primera causa de la existencia del blanco, porque lo ha dejado existir. También se lo considera dentro de una perspectiva asimilatoria ( fundido en el crisol de razas) y por último se muestra al negro como víctima y necesitado de protección.
Pero para verlos se los debe abordar desde adentro no desde el exterior y debe hacerse con empatía. La metodología tiene que ser amplia y apelar a fuentes no solamente escritas que es lo que ha hecho la historia occidental. Además hay que tener en cuenta los procesos nacionales que implicaron la transformación de símbolos étnicos en nacionales, contemplar la adopción de ciertas prácticas de otros grupos y las representaciones construidas por grupos que tienen la capacidad de imponer imágenes.
En cuanto a los estudios sobre la negritud podemos distinguir distintas tendencias:
Africanistas: ( por Ej. Peter Thompson, Joseph Holloway). Entienden que Africa persiste en la cultura negra y que es importante como una gramática, como un lenguaje.
La Afrocéntrica: Se reconoce lo afro también pero avanza en la idea de que hay una lógica común que se pueden reconocer en las distintas manifestaciones, que no se trata simplemente de la fidelidad a Africa, sino que comparten una lógica. Por Ejempo Peter Fry y el nigeriano Okon Uya. Uya dice que hay que abandonar la idea de desmembramiento de lo negro que en realidad lo que hubo es aculturación, adaptación y reiterpretación cultural; hay que pensar el negro no como víctima sino como agente de su historia.
Fry propone la construcción de lo negro en el marco de un sistema de relaciones raciales, en interacción , como fuerzas de lucha entre negros y blancos.
Frente a los afrocéntricos hay una posición que contrasta, la de Livio Sansone que dice que Africa reaparece como recurso cultural, no le reconoce nada estructural, ni tradición, sino que es pura invención, construcción histórica. Sin embargo hay elementos que subsisten dice Frigerio, no todo es una construcción intelectual.
La otra línea es la de los sincretismos que plantea la discusión de las persistencias, los conflictos y las modificaciones. Tiende a entender que lo negro persiste si es que hay una estructura de oportunidades. Aquí estaríamos presente ante los estudios de agencia, acomodación, resistencia, incluso los movimientos sociales.
También está el antropólogo Peter Wade que se dedicó a explorar las relaciones étnicas y las ideas de raza que existen en América Latina, con especial referencia a las poblaciones negras, y habla de lo afrolatino. Entiende que no debe ser separado del campo de lo indígena. Advierte en los estudios cierta ambigüedad en los conceptos, también observa discriminación racial porque ligan lo negro a la pobreza y a la irresponsabilidad. Propone incorporar una perspectiva de economía política, que permita ver categorías políticas y raciales a la luz de las cambiantes relaciones de clase y regímenes de gobierno.

Reconocer la presencia de rasgos africanos en nuestro país no quiere decir que existe una identidad esencializada, sino que hay que reconocerlos como una identidad móvil, producto de la transmisión intergeneracional de rasgos en tanto procesos dinámicos, es decir, a través de performances grupales, como parte del dialogo con otras culturas.
Las narrativas e imágenes predominantes generalmente están asociadas a Africa, aunque de hecho otros grupos sufrieron padecimientos similares. Últimamente existen diversas denominaciones: cultura negra, gente de origen africano, gente de matrices africanas, pero todas estas señalan la importancia de Africa para hablar de la identidad negra.
En Brasil por ejemplo se habla de color más que de raza, no creen en los africanismos porque generalmente los que hablan en nombre de los negros, los académicos, son blancos.
En nuestro país, en Berisso y Ensenada existen dos grupos de comunidades de Caboverdianos que se identifican con los negros pero se llaman a sí mismos portugueses en razón de que fueron colonia de Portugal.
Nosotros tenemos nuestras propias imágenes: la romántica que habla del coraje por los padecimientos pero oculta la situación de sometimiento, la etnocéntrica como la del escritor Esteban Echeverría en el Matadero, es la que entiende que necesita corrección mediante la civilización, La que exagera el estereotipo (negro ladino cono en el Santos Vega /negro manso), la del negro invisibilizado, la patológica ( el negro desviado, esto es el negro pendenciero), la catastrófica ( no tiene matices) , el negro bufón del dictador, el negro inferior(La de Sarmiento, Alberdi, Ingenieros), la contribucionista: centrada en los individuos que se destacan entre una multitud de nombres y por lo tanto como cultura resulta insignificante
Los procesos identitarios también denotan heterogeneidad: Se puede ser negro y adoptar la identidad, o ser negro y no adoptarla, adoptarla y no ser negro. De cualquier manera ser negro significa serlo en un momento, un lugar, un país determinado.
Actualmente hay un ascenso del activismo negro: se constituyen grupos, se reflota el candombe, la música riggae sobre todo en la juventud de clase media, se percibe incluso un aumento de la población negra porque hay un reconocimiento, por ejemplo en Uruguay saltó del 3% al 10%.
Los usos políticos del racismo también son variados y de distintas intensidades:
Con la categoría de inmigrante, cuando los homogeneiza, siendo que en realidad proceden de lugares diferentes. Al homogeneizarlo los presenta como competencia desleal, culpabilizándolos de la crisis y legitimando su marginación. Aquí la alteridad se convierte en una amenaza a la supuesta identidad nacional ( Lo demuestran la ley de residencia de1902 y la ley de defensa social de 1910). Se combina con la política higienista que construyó una forma de control social disfrazada de modernidad ( José Ingenieros, Ramos mejía, José María Drago)
Por otra parte está la teoria Lombrosiana que estigmatiza los rasgos físico y hábitos ( la idea de naturaleza criminal). Con estas prácticas se avalan discriminaciones, crímenes, vejaciones, violaciones, a partir de avivar nacionalismos étnicos o religiosos que establecen jerarquías y justifican políticas de estado de limpieza étnica, por ejemplo la Ex Yugoslavia, Ruanda, Africa.
Las políticas de visibilidad de algunos genocidios y violaciones y otras no.
La exacerbación de los particularismos y nacionalismos tiene también una historia trágica. Hay que problematizar los nacionalismos porque existe una lábil frontera entre nacionalismo y exaltación nacional, o étnica; incluso limpieza étnica y violencia sexual contra las mujeres. Como en el caso de la Ex Yugoslavia que cuando se empezó a dividir en 6 estados después de la caída de la Unión Soviética ( 1990) hasta el 2006, hubo desplazamientos forzosos, violaciones masivas a mujeres, violencia de todo tipo y esto no significó ninguna mejora para el conocido socialismo: no hubo desarrollo de las fuerzas productivas, ahora los trabajadores además de fronteras nacionales tiene fronteras particulares y los burgueses que gobiernan son los mismos que tenían el poder durante la guerra.
Esto es interesante para problematizar el conflicto reciente de demanda de autonomía del estado español por parte de Catalunya. La exaltación de los nacionalismos y particularismos en estos casos no tiene nada de ventajoso para las clases trabajadoras.
En la nuevas naciones de la Ex Yugoslavia cualquier levantamiento de los trabajadores se neutraliza con la amenaza de la guerra; el nacionalismo terminó siendo el ancla que los protege de la guerra y difunde el miedo para preservar el poder de la burguesía nacional, además de fomentar un pensamiento tribal.
La defensa extrema de los nacionalismos puede conducir a lo que condujo en Yugoslavia, más que a lo que se predica: mayor división de los trabajadores, sujeción a burguesías nacionales corruptas, temor y desmoralización. O para nombrar otro ejemplo, lo que ocurre en Myanmar en Birmania contra la minoría étnica y lingüística musulmana. La situación de conflicto étnico y nacional llevó al horror de violaciones en masa, que es todo un tema porque las violaciones de mujeres en masa en estos conflictos se suelen usar como estrategia de guerra, esclavización de mujeres y niñas para servicios sexuales a soldados y oficiales. Esto ocurrió en la invasión de Japón a China, en la invasión a Corea en la segunda guerra mundial, a Sierra Leona, el Ejército Rojo en Polonia y Ucrania, en Chipre, Ruanda, Sudán.
Desde las antropologías de la periferia se suele promover cosmopolitismos posimperialistas como apuestas a juegos de tensiones entre lo local y global pero con amplia participación de la sociedad civil, responsable, militante y conciente de una nueva modalidad de articulación entre lo amplio y lo pequeño y con lo diverso.












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